La consejera de Agricultura y Ganadería ha explicado que la bioeconomía es el nuevo modelo económico del siglo 21

Valladolid, 11 ene (EFEAGRO).- La Junta de Castilla y León destinará cinco millones de euros al Plan de Impulso de la Bioeconomía Agroalimentaria, con las expectativas de crear unos 10.000 empleos hasta el 2030, el 80 por ciento de ellos en el medio rural.

La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, ha presentado en el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) este plan de impulso en un acto al que han asistido un representación de agricultores, ganaderos, industria alimentaria transformadora y distribuidora.

Según la estimación presentada por la consejera de Agricultura y Ganadería, el plan de impulso de la bioeconomía propiciará un valor económico anual de 774 millones de euros.

Con este plan, para cuyo desarrollo Milagros Marcos ha pedido el apoyo de los grupos políticos de la comunidad, de la industria y de los productores, se trata de promover una producción alimentaria segura y de calidad, mediante la utilización sostenible de los recursos biológicos, la valorización de subproductos, la minimización de residuos y emisiones.

Conllevará el desarrollo de nuevas aplicaciones agroindustriales que garanticen la competitividad y la protección del medio ambiente, en algunas de las cuales ya se trabaja y que tiene su campo en la agricultura de precisión, como el uso de imágenes multiespectrales, las automatización de granjas y la monotorización de instalaciones.

La consejera de Agricultura y Ganadería ha explicado que la bioeconomía es el nuevo modelo económico del siglo 21, cuando hasta el siglo 19 lo fue la economía natural y en el siglo 19 y 20 la economnía industrial, y se caracteriza por la sosteniblidad y la productividad.

Ha justificado la necesidad de este Plan ante el cambio climático que condiciona la forma de producir, unos consumidores cada vez más exigentes y que quieren productos más sostenibles y saludables, y la Unión Europea más estricta en las políticas respetuosas con el medio ambiente.

El Plan de impulso establece cinco lineas de investigación que cuentan con 42 programas específicos, enfocadas a mejorar la competitividad, desarrollar nuevas activioddes, encontrar nuevos empleos, fomentar la sosteniblidad y garantizar la seguridad alimentaria.

La primera linea de investigación está centrada en la adaptación de la producción agrícola y ganadera al cambio climático y en ella se incluyen programas de desarrollo genético de adaptación de cultivos y obtención de nuevas variedades.

La segunda está dirigida a la valorización de residuos y subproductos y persigue el incremento de la rentabilidad, y una tercera tiene como objetivo los bioproductos sostenibles y bioenergía, con siete programas a la producción de bioactivos, conservantes naturales y la obtención de energías limpias y alternativas en el riego.

Un uso eficiente y sostenible del agua, mediante la modernización de los regadíos con reducción de costes y de emisiones y la gestión de las necesidades de los cultivos de acuerdo con las zonas, es al que está dirigido otra de las líneas de investigación.

La quinta de las líneas investigadoras tiene como objetivo la sosteniblidad ambiental y llegar, con la utilización de las tecnologías de la información, a una agricultura de precisión. EFEAGRO

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