A fecha de hoy, en la región hay 1.350 hectáreas en Almendralejo (Badajoz) de cultivo de uva para cava, de las cuales solo la mitad están en producción, porque el resto se han ido replantando en 2015, 2016 y 2017.

Viticultores de la Comunidad Valenciana y el Gobierno extremeño han hecho públicos estos días su malestar por la propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) que frena a su juicio las nuevas plantaciones amparadas por la denominación de origen protegida (DOP) supraatonómica Cava.

La DOP Cava, según su pliego de condiciones, se extiende por varios municipios de las cuatro provincias catalanas y por otros de Álava, Badajoz, La Rioja, Valencia, Zaragoza y Navarra.

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) aseguró ayer que el Ministerio de Agricultura “ha propuesto formalmente, a través de un documento que prevé aprobar en pocos días, limitar al máximo la autorización de nuevas plantaciones de uva destinada a la elaboración de cava”.

“Según el borrador que el departamento agrario ha trasladado al sector y a las comunidades autónomas, la superficie disponible en 2019 para autorizaciones de nueva plantación en las zonas delimitadas por la Denominación de Origen (DO) Cava únicamente se podrá incrementar en 0,1 hectáreas, lo que implica en la práctica congelar el número de cepas”, según un comunicado de AVA.

Esta restricción contrasta, en su opinión, “con el fuerte aumento que el Ejecutivo sí permitirá para nuevas plantaciones de uva para vinos en general, establecida en 4.747 hectáreas más”.

Desde la Asociación Valenciana de Agricultores se considera que los planes del Gobierno central “se pliegan nuevamente, de manera descarada e inaceptable, a los intereses de las bodegas catalanas aunque esa medida suponga impedir a la fuerza el crecimiento que están experimentando las otras áreas españolas que están autorizadas para la elaboración de cava como Requena”.

En esta zona, “los agricultores y las bodegas han encontrado en este producto una alternativa viable dentro de un contexto generalizado de crisis de precios en el mundo vitivinícola. Tanto es así que las cotizaciones medias que perciben los productores valencianos por la uva para cava suelen doblar a las obtenidas en otro tipo de vinos”.

Para el presidente de AVA, Cristóbal Aguado, “esta decisión del Gobierno parece anteponer las cuestiones políticas, porque a nadie se le escapa la influencia del conflicto catalán, por encima de razones objetivas de mercado”.

El sector del cava valenciano se encuentra “en plena fase de expansión, con una subida este año del 10 % de las ventas y con una producción que ya alcanza los nueve millones de botellas”, valoran desde la asociación.

“Tratar de cortar las alas a esa progresión a golpe de decreto y de manera artificial no solo constituye un nuevo agravio a la economía valenciana, sino también un insulto al sentido común. No se pueden poner puertas al campo y mucho menos frenar el crecimiento económico. Es un disparate”, ha añadido Aguado.

También ha recordado que la entidad ya denunció “esta misma situación cuando el Gobierno central estaba en manos del Partido Popular” y por ello lamenta que el cambio de signo en el Ejecutivo “no haya servido para corregir un tema tan sensible”.

Por su parte, el pasado miércoles, 12 de diciembre, la Junta de Extremadura anunció que presentará en los próximos díez días alegaciones a la propuesta de resolución del Ministerio sobre el cultivo de uva para espumosos en las que planteará que la superficie en la región pueda incrementarse entre 700 y 900 hectáreas.

La consejera de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio, Begoña García Bernal, hizo ese anuncio en una rueda de prensa en la que ha recordado que esta propuesta de resolución, que se conoció el día anterior (11 de diciembre), aún no es firme ni definitiva.

García Bernal ha explicado que el Ministerio plantea que se podría ampliar la superficie de la Denominación de Origen de Cava en 377 hectáreas frente a las 57,4 que autorizó el anterior Gobierno del PP, con lo que se incrementa la posibilidad de crecer 6,5 veces más.

Para la consejera, aunque esto supone un avance para los intereses de los agricultores y bodegueros de Almendralejo, la Junta de Extremadura no puede estar satisfecha con la propuesta ministerial, por lo que presentará alegaciones.

Ha recordado que el Gobierno extremeño encargó un estudio científico e independiente que establecía que la región puede crecer entre 700 y 900 hectáreas el cultivo de uva para espumosos, por lo que se alegará en ese sentido.

“El Gobierno de Guillermo Fernández Vara se debe a los hombres y mujeres de Extremadura y no va a ceder ni un milímetro en la defensa de los intereses de la región”, que en este caso suponen “seguir creciendo en un sector como éste, que ha tenido un crecimiento espectacular en los últimos años”, a un ritmo anual del nueve por ciento y “no nos parece bien que se frene”.

Además, ha precisado que el Gobierno extremeño considera que no hay riesgo de devaluación del mercado del cava y va a pelear “como siempre lo hemos hecho, con un gobierno del PP o con un gobierno del PSOE, porque los intereses de Extremadura están por encima de los partidos políticos”.

Begoña García Bernal ha indicado, asimismo, que si dentro de diez días, el Ministerio persiste en su propuesta de resolución y no atiende a las alegaciones hechas desde la región, la Junta la recurrirá administrativamente como paso previo al contencioso administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

A fecha de hoy, en la región hay 1.350 hectáreas en Almendralejo (Badajoz) de cultivo de uva para cava, de las cuales solo la mitad están en producción, porque el resto se han ido replantando en 2015, 2016 y 2017.

García Bernal especificado que en un 98 por ciento el mecanismo para acceder a la Denominación de Origen Cava ha sido el de la replantación.

La consejera ha indicado que tampoco están de acuerdo con los criterios de reparto “por orden de llegada” que establece el Ministerio y deben contemplarse parámetros como se hace, por ejemplo, para la reestructuración del viñedo. EFEAGRO

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