Rioja, 13 de septiembre (EFE).- La vendimia 2018 en la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja se retrasa en torno a los veinte días en comparación con la de 2017 y cuatro o cinco días respecto a una campaña normal de Rioja, donde hay riesgo de inicio de botrytis por las recientes precipitaciones, aunque el estado sanitario es bueno.

Estas son algunas de las conclusiones del tercer boletín de maduración que emite el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, del que forman parte las comunidades riojana, vasca y navarra. En una nota, detalló ayer que, en la zona de Rioja Oriental continúa la vendimia de las variedades blancas más precoces, como tempranillo blanco, sauvignon blanc y chardonnay; y comienza la entrada de uva de la variedad viura.

Se observa en esta zona una ralentización de la evolución de la graduación alcohólica probable, los parámetros de acidez evolucionan correctamente. El Consejo Regulador ha precisado que, en las zonas de Rioja Alta y Rioja Alavesa, los datos obtenidos indican una situación madurativa en evolución, mostrando equilibrio en los valores físico-químicos de la uva.

El director del Órgano de Control del Consejo Regulador, Pablo Blanco, ha aconsejado “prestar especial atención a la evolución de los valores relativos a la madurez fenólica”.

Además, ha destacado que Rioja Oriental, que tenía un comportamiento similar a un año normal de Rioja, acumula, a día de hoy, un “ligero” retraso. “Este retraso generalizado se hace notar más en las variedades viura y garnacha”, según Franco, para quien, “en comparación con un año medio en Rioja, se confirma un mayor peso medio de los racimos con granos de uva de mayor tamaño”.

Las conclusiones de este tercer boletín muestran un buen estado sanitario, con riesgo de inicio de botrytis, motivado por las recientes precipitaciones, por lo que desde los Servicios Técnicos del Consejo Regulador se recomienda mantener la actual intensidad de vigilancia en el viñedo. EFEAGRO

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