LA ALTA GASTRONOMÍA CONTINÚA SU TRADICIÓN EN HUESCA 

CON OSCAR VIÑUALES Y BEATRIZ ALLUE

NOS OFRECE DOS PEQUEÑAS JOYAS COMO EL TOMATE ROSA DE BARBASTRO Y EL AJOARRIERO TRADICIONAL ARAGONÉS

 EL ORIGEN    

Plaza del Justicia nº 4, 22001 Huesca

@elorigenhuesca.com

Reservas teléfono 974229745

Por Chusé Inazio felices para Vinos y Cultura 

Huesca cuenta con una larga tradición dentro de la alta gastronomía que la ha situado siempre en el primer puesto dentro de Aragón, a pesar de que apenas supera los 50.000 habitantes. Hoy en día cuenta con tres restaurantes con estrella Michelin. Dentro de esta larga tradición que anteriormente encabezaron La Taberna de Lillas Pastia, Tatau, Las Torres o La Venta Del Sotón, los tres primeros con estrella Michelin, se inscribe en estos momentos el restaurante El Origen. Situado en la Plaza del Justicia, nº 4, no muy alejado del centro de la ciudad, ahora con la progresiva peatonalización se puede llegar en menos de cinco minutos andando. 

Teniendo siempre presente los tiempos que corren y buscando compaginar la alta calidad y un precio ajustado, su intensa actividad se centra en preparar menús de temporada como el de las fiestas de San Lorenzo o distintos maridajes con diferentes caldos y productos como el que dedicaron al caviar con la bodega Enate, talleres y menús gastronómicos según la temporada de setas, truchas, etc. En fin toda una gama de actividades de las que conviene informarse para poder disfrutar de alguna de ellas si estamos interesados.

En estos momentos su oferta se centra en dos menús. Uno dedicado a la cocina tradicional aragonesa por 28,50€ incluyendo el agua, el vino y el IVA. El otro, el gastronómico de temporada por 40€ incluyendo el agua, el vino y el IVA igualmente. 

El primero nos ofrece para empezar el tomate de Huerta Gratal, con cebolla encurtida, trucha marinada de El Grado y sus huevas, simplemente exquisito, con todo el aroma que ha hecho famoso al tomate rosa de Barbastro. Pero es que además nos ofrece la oportunidad de conocer el bacalao ajoarriero tradicional aragonés con picatostes y aceite de clorofila, basado en la patata como acompañante en vez del pimiento, lo que le aporta un aroma sutil y delicado que recomendamos a aquellos que todavía no lo conozcan. Incluye además el arroz Brazal cremoso de verduras ecológicas de temporada, mollejas de pato de Teruel y curado de vaca, presentado en su punto perfecto. El plato fuerte lo constituyen los Collares de ternasco I.G.P. con pistacho verde, miguicas tradicionales y jugo tostado, delicados y cremosos que se deshacen en la boca aportando todo su sabor y untuosidad. Para terminar, que mejor que una Tabla de quesos de Huesca con sus guarniciones y un Yogur de leche de oveja de Fonz, nibs de cacao, manzana al vacío y sorbete de Gewürztraminer de Viñas del Vero. Y al principio y para hacernos más agradable la espera en la mesa, un surtido de aceitunas, pan y aceite de Aragón. En fin, un precio más que razonable para una auténtica experiencia gastronómica. El vino incluido es un Bespen tinto de merlot, a nosotros nos ofrecieron un Somontano de Conzieto con un coupage de Syrah (30%), Tempranillo (30%) y Moristel (20%) magnífico.

Pero si queremos profundizar aún más en la rica gastronomía oscense, tenemos el Menú Gastronómico que empieza con una ensalada de marinados y un huevo a baja temperatura con trufa y patata roja como entrantes, a la que siguen unos Garbanzos de La Hoya con foie y como platos principales un rodaballo con tomate seco y macadamia de Binéfar y un cordero Lechal tensino, del Valle del Tena, en dos cocciones con emulsión de hongos, simplemente un  auténtico festín para los paladares más exigentes.

Como decíamos al principio, venir al Origen es toda una experiencia gastronómica que ofrece Huesca y que nos permite adentrarnos en la cocina aragonesa basada en la calidad del producto de proximidad y en la alta técnica de la restauración moderna que Oscar Viñuales y Beatriz Allue se empeñan en sacar adelante y nos ofrece además la posibilidad de dedicar un par de días de estancia en la ciudad para visitar sus joyas artísticas como el Monasterio de San Pedro el Viejo, la Catedral de Santa María, el Museo de la ciudad o el Castillo de Montearagon de estilo románico en los alrededores.

Junto a estas joyas artísticas, podremos disfrutar a un tiempo las delicias gastronómicas que ofrece la ciudad, de las que El Origen es una de las más señaladas, pero no la única como decíamos al principio, La Taberna de Lillas Pastia, Tatau o Las Torres nos esperan para completar una auténtica visita gastronómica y cultural.

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