Pekín, 3 ago (EFE).- Varias galerías de arte que ocupan la aldea pequinesa de Caochangdi, célebre por haber sido planeada e impulsada por el artista chino Ai Weiwei, se han visto obligadas a cerrar tras recibir hace dos semanas un inminente aviso de demolición por parte de las autoridades.

En la aldea, situada al noreste de la capital, se agrupan una veintena de galerías, academias e instituciones de arte como la hongkonesa Sarthe y X Gallery, las primeras que fueron informadas de la reubicación forzada de sus sedes.

La directora de Sarthe, Nessa Cui, relató a Efe que el pasado 18 de julio encontró en la puerta de la galería el carácter chino “Chai” (demolición) pintado en rojo. En los últimos años, este tipo de pintada anuncia en las calles pequinesas operaciones de renovación urbana y la ineludible llegada de las excavadoras.

Posteriormente, la galería recibió un aviso para que evacuara el edificio en dos semanas, sin más explicaciones.

“Nos enteramos por la pintada, sin previo aviso. Después, nos contactaron y hablaron de preocupaciones de seguridad. Nos dijeron que teníamos hasta el 31 de julio para mudarnos”, explicó Cui.

Añadió que las autoridades han pretendido justificar los desalojos alegando que las construcciones y los usos del terreno eran ilegales. En el caso de Sarthe, afirman que se construyó sobre un terreno propiedad de la Corporación de Ferrocarriles de China.

Otras galerías y estudios de Caochangdi han recibido advertencias similares durante los últimos meses, en lo que aparenta ser un plan de rehabilitación urbana de las autoridades chinas pero que conlleva desarticular la comunidad artística del distrito.

Otras galerías de Caochangdi también confirmaron que el futuro de la comunidad está en el aire.

“Hemos recibido varias notificaciones, la última hace meses, pero la operación de demolición todavía no va a afectar a nuestra galería. Desconocemos los planes de renovación urbana de la capital. No estamos seguros de si todo Caochangi será demolido, pero si al final lo tiran, buscaremos otro espacio y seguiremos adelante”, comentó a Efe Li Chuke, gestor de Chambers Fine Art.

“En Pekín, pese a tantos esfuerzos, nunca se sabe qué va a pasar con las comunidades artísticas, ni dónde van a aparecer la próxima vez. Forma parte del carácter de la ciudad”, añadió Cui.

La sede pequinesa de Sarthe, que ya ha cerrado sus puertas, planea ahora mudarse hasta la popular zona artística 798, que según Cui se ha convertido “en una versión comercializada de lo que fue una vez, con restaurantes y tiendas por todas partes”.

Hasta el año 2000, Caochangdi era apenas una pequeña aldea en las afueras de Pekín. Fue entonces cuando Ai Weiwei decidió establecer su estudio en la zona, atrayendo la atención de la prensa internacional.

Ai comenzó entonces a fomentar el desarrollo de otras galerías, llegando a diseñar algunas de ellas y convirtiendo a la comunidad artística en una de las mejor valoradas por la crítica y el público especializados. EFE

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