De veintitrés obras realizadas por discapacitados, algunas ya han obtenido premios en certámenes.

Situado en la falda de la sierra, casi dónde la sierra se extienden sobre el Guadalquivir, Burguillos saltó a primer plano por su rápida expansión, de tres mil a doce mil habitantes en menos de dos años. Y por algo peor: los “movimiento económicos” que acabaron con su alcalde (el que presumía que su tiempo era sólo “gestión, gestión, gestión” inhabilitado). La ciudad sí se ha podido rehabilitar, porque las ciudades están por encima de sus regidores. Y ¿qué mejor que la cultura?

La cultura y los seres humanos con sus capacidades y sus diferencias. Pero, por muy diferentes que puedan ser, están unidos por el Arte. El arte, con sus también notorias diferencias, iguala a las personas en su seno sin dar lugar a discriminaciones. Si las hubiera no serían su responsabilidad, en todo caso lo serían de quienes lo administren, lo divulguen o lo vendan.

Veintitrés obras de arte forman parte de la exposición realizada por el Ayuntamiento, debidas a la Asociación  “Paz y Bien” realizadas por personas con diferentes capacidades físicas y psíquicas. Bajo el título Di(s)capacidad, se han reunido las obras de estos veinte artistas, de los centros de la asociación en Huelva y Sevilla, cuya situación personal no sólo no les impide: le incita a expresarse por medio de la pintura, del grabado, de las artes plásticas. Catorce pinturas, cinco obras literarias y cuatro audiovisuales componen el muestrario expuesto en la Casa de la Cultura. En ellas se apuesta por cambiar la concepción hacia las personas con discapacidad, todas ellas demuestran que estas personas no sufren incapacidad. La muestra resalta las capacidades de todos los autores, quizá diferentes a otras, pero no menores mucho menos inválidas.

Algunas de las obras literarias presentadas en Burguillos, han recibido premios en certámenes, entre ellos mención de honor al poema “Gracias”, en el IV Certamen Rosetta, o el primero en el concurso literaria de la APSA, al relato “La vida en el agua”.

La asociación Paz y Bien trabaja desde 1979 con los colectivos más desfavorecidos. Su actividad se orienta a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, centrándose tanto en las personas beneficiarias de sus servicios como en sus familias. En Burguillos mantiene dos centros de protección a la infancia –El Romero y La Jacaranda– con seis plazas cada uno, en los que se atiende a menores de 14 años. Se trata de dos de los seis centros de acogimiento residencial que gestiona la asociación, donde además de alojamiento se ofrece a los menores educación y convivencia.

Esta iniciativa de sensibilización social comenzó el año pasado en el centro cívico de Alcosa, en Sevilla, de dónde pasó a Alcalá de Guadaíra, Santiponce y otros pueblos de las comarcas de la Sierra de Aracena y el Andévalo.

Dejar respuesta